
Aquí se muestran algunos de los inconvenientes típicos que suceden al hacer tortas.
- La masa se quiebra al amasarla. El problema aquí es que la masa está o muy seca o muy fría. Se recomienda agregar un poco de agua y amasar con cuidado.
- La masa se pega al palo de amasar. Hay que asegurarse de enfriar la masa por lo menos una hora antes de estirarla. Poner un poco de harina en el lugar donde se va a estirar.
- La corteza siempre se pasa o se quema. Antes de volcar el líquido en el molde de torta, esparcir clara de huevo batida en el fondo.
- La corteza no se dora. La solución a esto es aumentar la temperatura del horno. También se puede pincelar huevo batido o leche para darle un aspecto brilloso.
- Se queman los bordes. Hoy en día hay utensilios específicos para evitar que esto suceda. Son fáciles de utilizar y solucionan este inconveniente.
- La corteza es muy dura. Aquí es donde entra en juego la preparación previa. Cuando se incorporan los líquidos a la harina, comienza a crear gluten. Cuanto más gluten forme, más dura será la corteza. Si se mezcla demasiado la masa, se está ayudando a formar más gluten, y eso no es lo que se está buscando.
- No me sale la masa de hojaldre. Asegurarse de utilizar el ingrediente graso luego que haya sido bien enfriado. Si la receta contiene líquidos, enfriar estos también. Para lograr una masa bien hojaldrada y tierna, utilizar la mitad de la manteca fría y la otra mitad a temperatura ambiente.
- El relleno con leche o crema doble tiene cuajos. Esto generalmente es causa de que los huevos alcanzaron una temperatura demasiado alta.

Un escurridor de verduras es ideal para lavar y secar lechuga, espinaca, uvas, hierbas y otro tipo de verduras. Hay que tener cuidado cuando se lavan y se secan moras o arándanos por ejemplo, ya que pueden quedar un poco blandas. 





